Dic
6
ERC y la cruz
Es imposible entender el intento de eliminar los crucifijos en las escuelas sin comprender perfectamente el significado de la Cruz. Llevo toda la semana buscando textos, leyendo cartas y escritos sobre el crucificado. Y cuando uno busca… lo que suele suceder es que encuentra y cuando encuentro, no puedo hacer otra cosa que no sea compartirlo.
Dice Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares:
“Tal vez no haya nada más enigmático que la cruz, ni nada más difícil de concebir. No entra en la cabeza ni en el corazón de los hombres. No entra porque no se comprende, porque con frecuencia nos hemos convertidos en cristianos de nombre, sólo bautizados, tal vez practicantes pero inmensamente alejados de cómo nos querría Jesús”.
En su escrito Chiara asemeja la cruz como una llave, la única llave que abre un tesoro y muestra algo importantísimo.
Con la cruz “Dios se asoma de nuevo al mundo y repite las acciones que Él realizó en un tiempo cuando, hombre entre los hombres, bendecía a quien le maldecía, perdonaba a quien le injuriaba, salvaba, curaba, predicaba con palabras de Cielo, saciaba a los hambrientos, fundaba sobre el amor una nueva sociedad y manifestaba la potencia de Aquel que lo había enviado. La cruz es, en resumen, el instrumento necesario por medio del cual lo divino penetra en lo humano y el hombre participa con más plenitud en la vida de Dios, elevándose desde el reino de este mundo al Reino de los Cielos”.
Concluye Chiara: “La cruz, emblema del cristiano, que el mundo no quiere porque cree que huyendo de ella huye del dolor, y no sabe que ella abre de par en par el alma de quien le ha comprendido al reino de la Luz y del Amor. Ese amor que el mundo busca tanto, pero que no tiene”.
Son curiosos los designios de la providencia. No hay mal que por bien no venga. Nunca pensé que una proposición no de ley como la que ha aprobado el Congreso permitiera acercarnos al significado del crucifijo. Pero a la vez es triste darnos cuenta de que tienen que venir los de Ezquerra Republicana a quitarnos el crucifijo para valorar su sola presencia.




12-8-2009 @ 12:18
¿Dios escribe recto con líneas torcidas, no? Pues aquí lo tenemos de nuevo, Álvaro. En el Adviento de Cristo, que coincide este año con un “adviento” de mayor desprecio y arrinconamiento laicista, estamos llamados a fortalecer nuestra fe, a revalorizar lo que somos y lo que tenemos más que nunca, a hacer del Cristo que “rasga y corta”, y tanto molesta a esta cultura dominante, el centro de nuestra vida. Dios te bendiga, Álvaro, por ser uno de los pocos jóvenes comunicadores cristianos que sabes ir a lo esencial, y dar testimonio de la verdad.
1-14-2010 @ 15:31
La cruz no es necesaria para desarrollar la espiritualidad y las mejores virtudes del ser humano. Es algo que nos pertenece, la capacidad de elgir, no es un don recivido de ningun dios. Somos un accidente, muy bello, por cierto, aunque a veces tambien, muy destructivos.