IV.1 La unidad de alma-cuerpo
Hemos visto qué es ser persona, qué significa ser un quién. Y hemos aprovechado la luz que nos da lo que Jesucristo nos revela sobre la Trinidad de personas divinas. Ahora bien, lo que hemos descrito hasta ahora es válido para cualquier persona, y para cualquier persona creada, sean los espíritus puros (ángeles y demonios) sean los humanos, que somos alma-cuerpo, personas de carne y hueso. Nuestro ser persona no es sólo espíritu, incluye una estructura íntima de materia y forma. Nuestra naturaleza es unidad de alma-cuerpo. Y no desarrollamos esa entrega plena que es nuestra persona sino a través del cuerpo que el alma hace vivir. Por eso, hemos de considerar ahora cómo es esta estructura del ser humano, y cómo se declina esa vocación al amor cuando la persona es de carne.
¿Dónde está el alma? 94
El alma espiritual, principio de vida orgánica 97
“Cuerpo y alma” versus “alma-cuerpo” 98
“Alma y cuerpo” versus “alma y materia prima” 100
Cuerpo en alma: persona de carne y hueso 102



