El poder de la libertad
Hay dos niveles de libertad:
1. El ser dueño de sí, el poder de decir que sí, la iniciativa de la persona. El poder de hacer lo que no sale solo, empezando por mi propio ser. Es el primer nivel, que hace posible el segundo:
2. La posibilidad de elección entre varias cosas o caminos. Esta libertad sirve para las cosas “relativamente pequeñas”, o para los medios. Si son varias las cosas buenas, ninguna es la definitiva, ninguna es el amor de mi vida.
Las cosas grandes no se “eligen”, las cosas grandes se aman.
Las cosas que valen la pena, me salen de las entrañas, estoy hecho para ellas, pero no salen sin mi iniciativa.
Así el amor de mi vida, o la vocación profesional, o Dios: son mi vida, pero no salen más que porque me da la gana: el poder de decir que sí, de hacer real mi propia esencia.
Escuche el audio: http://www.unav.es/98.3/doc/09/03/090330pensarlafe2.mp3



