¡Basta ya!: el paro, la inmigración, el desarraigo, la memoria y el cine tienen la palabra (y IV)
¡Mis queridos palomiteros!
Ayer repasábamos la situación caótica del desempleo a través de dos películas esenciales: Los lunes al sol y Atún y chocolate. Hoy finalizamos esta revisión a la cinematografía contemporánea, que de manera acertada ha recogido el sentir de cuantos se han quedado en el paro. ¡Triste España la nuestra que ahoga con impuestos chorra al trabajador y que no es capaz de generar puestos de trabajo! Porque los españoles no quieren subsidios, quieren un empleo digno.
La ministra de Cultura (flamante), ex presidenta de la Academia Española de Cine, firmó la dirección y el guión de Una palabra tuya (2008). Cuenta la historia de dos amigas con actitudes vitales opuestas en busca de un futuro laboral y personal mejor.
Rosario (Malena Alterio) y Milagros (Esperanza Pedreño), dos amigas con vidas corrientes que tras años de tropiezos, ilusión, miedo y realidades, han dado forma al temor de no merecer ser felices. En compañía de Morsa (Antonio de la Torre), las dos amigas recorren dos trayectorias vitales: una hacia la nada más cruel, desde una actitud alegre y vitalista, y la otra hacia un futuro expectante desde una vida redimida; y en medio el perdón.
Además, existen otros filmes que aparte del paro se centran en otras realidades imperfectas. Se trata de Azuloscurocasinegro (2006), de Daniel Sánchez Arévalo, película en la que un joven de un barrio marginal, cargado de responsabilidades, lucha por salir adelante.
Azuloscurocasinegro es un estado de ánimo, un futuro incierto, un color. Un color que a veces no reconocemos, que dependiendo bajo qué luz, qué prisma y qué actitud se mire, cambia. Un color que nos recuerda que muchas veces nos equivocamos y, a veces, las cosas no son del color que las vemos.
Jorge ha heredado el trabajo de su padre después de que éste sufriera un infarto cerebral. Sin embargo, lucha contra un destino que parece inevitable. En los últimos años se ha esforzado por hacer su trabajo, cuidar de su padre y estudiar una carrera. Ahora su empeño es encontrar otro trabajo. A través de su hermano Antonio, conoce a Paula, con quien entablará una extraña relación que impulsará a Jorge a dejar de sentirse responsable de todo y enfrentarse a sus deseos, obviando lo que los demás esperan de él. Entonces todo podría ser diferente… o no.
Desde Argentina llegaba Bombón, el perro (2004), del bonaerense Carlos Sorín. La cinta narra la aventura de un perro que cambiará la vida de un humilde hombre en paro.
Juan Villegas (52 años) ha trabajado en la estación de servicio de una solitaria ruta patagónica durante los últimos veinte años de su vida. La estación ha sido vendida y los nuevos dueños piensan en modernizarla. Juan, junto con otros empleados, es despedido. Vive el drama de la desocupación en su aspecto más trágico: con la edad que tiene y sin especialización alguna, comienza a entender que ha sido descartado del mundo. La casualidad lo lleva a hacer un pequeño trabajo de reparación de un viejo vehículo en una estancia.
La dueña, una señora mayor, necesita vender el coche de su difunto marido, porque también está en aprietos económicos. Cuando Juan finaliza el trabajo, ella ofrece pagarle con un perro que no es un perro cualquiera, sino un estupendo ejemplar de dogo. Juan intenta negarse aduciendo que, con semejante tamaño, el perro debe comer más que él. Sin embargo la viuda insiste y termina por convencerlo. A partir de ahí la suerte de Juan comienza a cambiar.
Y cerramos este estudio con el filme de Adolfo Aristarain, Lugares comunes (2002). En él se cuenta cómo la prejubilación de un profesor de pedagogía desbarata su mundo.
Lugares comunes sigue los pasos de Fernando Robles (Federico Luppi), un hombre que ya ha cumplido los sesenta y es profesor de pedagogía en la universidad. Su mujer, Lilian Roviera (Mercedes Sampietro), española, hija de catalanes, trabaja como asistente social en barrios marginales de Buenos Aires. Se quieren, se respetan, son leales. Tienen un hijo, Pedro (Carlos Santamaría), casado y con dos hijos, que tiene un buen trabajo en Madrid, donde vive en una urbanización de clase media acomodada.
Pero el mundo plácido y reflexivo de Fernando se ve profundamente alterado cuando recibe sin previo aviso la comunicación oficial en la que le informan de su jubilación forzosa, un hecho que va a cambiarle la vida.
En resumen, como dijo David Abernathy (1926-1990), colaborador de Martin Luther King: «Se puede matar al soñador, pero no al sueño».
Epílogo
Es curioso que el mayor racismo se dé con los gitanos, que son españoles. En las películas aparecen siempre elementos folclóricos, salvo en los casos de Alma gitana (Chus Gutiérrez, 1995) o Lola, vende cá (Llorenç Soler, 2000). Y por fin «la memoria» de tiempos pasados en El techo del mundo (Felipe Vega, 1995) y Poniente (Chus Gutiérrez, 2002).
El periodista Eduardo Moyano subraya que esta «memoria escondida» debería convertirse en «un referente para llevar el cine a los institutos». Pero todavía habrá que esperar al menos dos generaciones para que «sean los propios inmigrantes quienes dirijan películas sobre su experiencia en España», como ocurre ya en Alemana con los turcos nacidos en el país.
Hasta entonces, esperamos que el cine patrio continúe rebelándose contra la situación del desempleo en España con fuerza y que sus realizadores no se cansen, sobre todo, de ofrecer salidas esperanzadoras ante el panorama presente descrito. Por lo pronto, el mejor termómetro es la taquilla, que, afortunadamente, no se cansa de certificar que las películas que entran en el «meollo» han dado unos excelentes resultados.
Bibliografía consultada y referencial
aa.vv., Convivencia entre culturas. El fenómeno migratorio en España, Sevilla, Signatura Ediciones, 2000.
Binebine, Mahi, La patera, Madrid, Ediciones Akal, 2000.
Borau, José Luis (dirigido por), Diccionario del cine español de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España, Madrid, Alianza Editorial, Sociedad General de Autores y Editores, Fundación Autor, 1998.
Candel, Francisco, Inmigrantes y trabajadores, Barcelona, Biblioteca Universal Planeta, 1972.
De Castro, Mariano y Ndongo, Donato, España en Guinea. Construcción del desencuentro, Madrid, Editorial Sequitur, 1998.
García-Noblejas, Juan José, Comunicación Borrosa. Sentido práctico del periodismo y de la ficción cinematográfica, Pamplona, Eunsa, 2000.
Libro Blanco de la inserción laboral de refugiados e inmigrantes, Madrid, Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), 2001.
Moyano, Eduardo, La memoria escondida. Emigración y cine. Tabla Rasa libros y ediciones, Madrid, 2005.
Panero González-Barosa, José Luis, “Los lunes al sol”, Ciudad Nueva. Por un mundo unido, Madrid, Editorial Ciudad Nueva, 2002.
Sorel, Andrés, Las voces del Estrecho, Barcelona, Muchnik Editores, 2000.


















