Nov
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Europa sin crucifijos no es Europa sino Sociopa
Ante la resolución del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de quitar el crucifijo de las aulas, la credibilidad, por tan honorable y respetada institución que me parezca y por tan buen papel que haga, se reduce a los mínimos. Me cuesta comprender que un alto tribunal que tiene encomendados casos especialísimos, que tienen que ver con el respeto de las libertades y de los derechos fundamentales en toda Europa, publique una resolución contraria a la libertad.
Y es contraria porque va en contra de la identidad europea le pese a quien le pese. Y que no me cuenten que es por la neutralidad y la defensa de la libertad de cada uno a elegir su creencia y su fe. Aquí no tiene nada que ver eso. Un crucifijo no puede incitar a una persona agnóstica o atea a creer. Para ellos debe ser símbolo de sacrificio, de amor, de paz, de entrega y de verdad, que es lo que representa el Cristo crucificado, y que es lo que mejor sintetiza los ideales europeos.
A nadie se le exige creer en Cristo para asumir que un icono, aún de procedencia religiosa, tiene un significado y unas connotaciones. Del mismo modo, tendría que suceder con la foto de Su Majestad el Rey, Don Juan Carlos. Deberían entonces prohibir mostrar su foto. Pues estamos en un estado libre y no la totalidad de los españoles es monárquica. ¿No sería la misma ofensa? ¿Y por qué nadie saca este debate? Se lo respondo yo: porque entraríamos en el juego de los nacionalistas y no queremos. El Rey es símbolo de unidad como el crucifijo de amor y sacrificio. Seamos cualitativos y midamos con el mismo patrón que se ve el plumero. Hay evidentes esfuerzos por la descristianización de la sociedad.
El que se siente ofendido porque ve un crucifijo tiene un grave problema. Y no se trata de que yo sea intolerante, para nada, sino que se debe sentir claustrofóbico en esta nuestra Europa. Y nada más lejos que darse cuenta de nuestra historia para comprender que Europa, hoy no sería tal, no se fortificaría en los ideales que comparte. No trabajaría bajo los principios de subsidiaridad, cooperación y respeto de las libertades en las relaciones internacionales y nacionales. Estos principios están recogidos en la Doctrina Social de la Iglesia desde hace mucho más tiempo que la creación de la Unión Europea. Y ya antes era practicado en los territorios europeos por medio de las actividades de los monasterios e Iglesias y llevado a la sociedad civil.
Está claro que el paso por la Europa ilustrada y el encanecimiento de las ideologías que no buscaban la felicidad del hombre -el Sumo Bien- sino su destrucción, hoy se ha llevado al propio hombre a renunciar a su identidad. Pero no sólo eso, sino que la cultura dominante que reduce, relativiza y rechaza la posibilidad de una mano creadora, también niega la cultura en sí misma. Buscan cambiarla, modificarla, reconstruirla y configurar un nuevo orden planetario. Ya no habrá crucifijos pero se adorarán aberraciones, no existirán libros sagrados donde se defienda el amor y el bien, pero se publicarán cartas magnas en las que aparecerán rezos ideológicos, e invocaciones de los superhombres. Se adorará y se venerarán santos destructores. Esta es la ley socialista europea emanada de la época ilustrada. Eliminemos Europa y creemos Sociopa.






11-5-2009 @ 0:23
Que estas disposiciones en contra de tus creencias son un abuso, vale. Pero hay que matizar unas cuantas cosas; la identidad de Europa ha corrido paralela al devenir del cristianismo, pero NUNCA ha dependido del mismo. Europa seguirá siendo Europa sin creencias de Oriente Medio, en una era donde no hacen falta terceras personas espirituales para guiar nuestras vidas hacia el sinsentido (que es, evetualmente, lo que todas las religiones han propugnado siempre). Lo de los libros que defienden el amor y el bien me hace pensar que no hemos leído mucho la biblia por aquí, ¿Eh?, que hasta los personajes más destacados en la historia del “pueblo elegido” adolecían de una perversión digna de literatura de horror. Y, por lo demás, ¿Qué decirte? Prefiero a un autor que me hable del advenimiento de un Superhombre que se pueda lograr mediante la evolución humana, que no un “profeta” que me hable de dioses a quienes no les importamos más que para sentirse glorificados. Lo cual, bien mirado, es una contradicción…
11-5-2009 @ 13:02
Leyendo con la mayor atención su escrito me veo obligado a hacer algunas puntualizaciones.
1. Los principios de subsidiaridad, cooperación y respeto de las libertades en las relaciones internacionales y nacionales, ¿son exclusivos de los católicos?¿No pueden existir personas que, ajenas a esa religión, defiendan esos valores por considerarlos justos?
2.La imagen del crucifijo ha sido utilizado por la misma Iglesia como símbolo de opresión en no pocos periodos de nuestra Historia. Esa institución se ha posicionado claramente , y pocas veces a favor de los más indefensos,en la Europa moderna.Es por ello que creo que deben asumir las consecuencias de haber dotado al crucifijo de unas connotaciones negativas injustas.
3. Con respecto a lo dicho respecto al rey, no conozco ningún colegio público que tenga expuestas en sus aulas las fotos del monarca. Si es así, me parecería igualmente mal.
4. Las instituciones públicas han de ser un reflejo de la sociedad,y como tal, un crisol de culturas ,religiones e ideologías donde ninguna de ellas monopolice, se imponga o goce de prerrogativas,dado que somos un Estado constitucionalmente aconfesional.
5. Este país es herencia de la convivencia entre religiones. Han sido incuestionables los aportes de la religión judía,de la musulmana y también de la católica,no solamente de esta última.
11-5-2009 @ 13:06
Estimado Santi: cuando Europa ha renunciado a sus raíces cristianas ha caido en el totalitarismo de esos supereroes y superdioses como Hitler o Stalín. Pero yo no tengo miedo a que eso se reptia, porque aunque ocurriese, el escrito que usted comenta es razón suficiente para la esperanza. Cuando hay periodistas jóvenes como el autor de este blog que tienen las cosas tan claras, y que no se dejan engañar, es que la atomía, la manipulación y la alienación no tienen la última palabra. Que hay un espacio para la verdad y para la libertad.
11-5-2009 @ 13:14
Para Manuel María Bru,con todo mi respeto:
Los mayores totalitarismos se sostuvieron con la complicidad de la Iglesia católica. Cabe recordar su postura ante las monarquías absolutistas ,y por qué no, su legitimación de la dictadura franquista, bastante vinculada al fascismo europeo.
11-5-2009 @ 16:42
Esa lectura de la historia es muy reduccionista y maniquea, muy Logse, pero muy poco objetiva. En todo caso, no veo que nadie se atreva a contradecir el argumento de Benjamín sobre el significado cultural y educativo del crucifijo, que es el tema de fondo.
11-6-2009 @ 0:56
Empezaré por el final.
No sé dónde encontrar los argumentos en favor del valor educativo del crucifijo; todo lo más, posee elementos aglutinantes para Europa, y sólo desde un punto de vista de unificación de criterios, pero no educativos. La ética y la moral no son patrimonio de religión alguna, y eso sería conveniente que lo tuvieran en cuenta aquellos que se erigen en representantes de las conciencias/consciencias humanas. Llámense musulmanes, cristianos, bolcheviques o mileniaristas.
No tengo nada en contra de la Iglesia católica. Es más, no me importa en absoluto que continúe su trayectoria por los siglos de los siglos o que desaparezca de la existencia mañana mismo. Es sólo que no veo la importancia de conceder primacía a un icono que no tiene por qué representar en nada a quienes lo tienen delante. De acuerdo, de ahí a decir que ofende va un Abismo; también eso es una imbecilidad y un tiquismiquis como una casa de grande. Pero tampoco veo yo por qué ofenderse por que lo quiten.
Es un problema de enfoque, bajo mi punto de vista. En lugar de alzar los brazos al cielo porque descuelguen un crucifijo, quizá debiese interesar prohibir, paralelamente, todo tipo de manifestaciones de fe. Si somos aconfesionales, lo somos de todas todas. Donde no cabe un crucifijo, no cabe un chador. Punto.
Bien.
En respuesta a M.M. Bru; si vd. cifra sus esperanzas fundamentándose en las opiniones escritas de alguien, allá usted. Yo sigo sin ver qué tiene de esperanzador el mensaje de su biblia, ni qué es lo que sus sagradas escrituras representan como freno a los desmanes de los poderosos. Debería vd. tener en cuenta que Adolf Hitler era católico, y que Iosiv Visarionóvich “Stalin” no pasó del seminario ortodoxo por simple falta de dinero. La crueldad de ambos no tuvo nada que ver con la falta de fe ni asuntos parecidos; ambos sufrieron maltratos sistemáticos en sus infancias. Si quiere otro ejemplo, muy europeo él, hubo un diigente medieval que, llevado por su fe cristiana, negó el paso a los turcos otomanos a Europa en defensa de la cristiandad, a pesar de su integridad física. Un héroe muy mal pagado por sus inspiradores del Vaticano…, cuyo nombre era Vlad Dracula, apodado Tepes, “El Empalador”. Hágase a sí mismo el favor de investigar en los métodos que utilizó, y cuestiónese hasta qué punto se corresponde con los Evangelios.
Vd. ve un mensaje de verdad y libertad en artículos como éste porque no se ha molestado en consultar fuentes de conocimiento más extensas y elaboradas, o bien porque, simplemente, quiere creer en ello.Lo cual me hace pensar en algo que siempre he tenido claro; nadie cree en una verdad que pueda considerarse cuestionable, sino que deposita su fe en lo que quiere. EN LO QUE LE VIENE EN GANA. Eso ha hecho vd., señor mío. Creer en lo que le apetece, per se.
Y le aseguro que no hay crítica alguna en esto. Por mí, crea en lo que más le convenga o en lo que más se adapte a sus necesidades.
Pero no siente cátedra. Grandes agnósticos, grandes ateos y grandes devotos han sido buenos y malos en muchas medidas a lo largo de la historia de la humanidad. No se arrogue, pues, el cristianismo la patente de la bondad, la verdad y la esperanza.
11-6-2009 @ 12:51
Si bien para algunos el crucifijo es símbolo de amor, para otros el crucifijo es símbolo de opresión. Y para todos, es el símbolo de una creencia. Respetable pero no de todos, sino tan solo de algunos.
Es lo mismo que un cura. Para algunos un cura es un señor muy respetable y con un estatus social al nivel del alcalde o del guardia civil. Para otros no es sino un medium vestido de travesti. Evidentemente símbolos y sacerdotisos son propios de corientes de creencias más o menos respetables, pero no de todos. Solo de algunos.
Si algo caracteriza a Europa es la democracia. Esa si es europea. Griega. Y en 500 años previa al oriental cristianismo. Y los valores y símbolos de Europa están basados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Declaración que hoy sigue sin querer firmar el Vaticano que, por cierto, es la única teocracia que existe en Europa. Valores de todos que están por encima de los valores cristianos que solo son de algunos, de los cristianos.
Respecto del concepto de Europa… es una palabra de origen Griego y fueron los romanos ántes de adoptar el cristianismo quienes construyeron la primera Europa, Europa que ántes era celta.
¿El cristianismo ha influido en Europa?… a la fuerza ahorcan, ciertamente. Pero influjo no es raiz. E influjo ha sido también el nazismo o Nietsche o tantas otras corrientes. España ha sido más siglos musulmana que cristiana, por ejemplo. Todos dormimos con una almohada, palabra árabe.
Que algunos consideren que su dios debe reinar sobre todos los reinos de la tierra no significa otra cosa que la demostración clara de la ausencia de libertad que pretenden imponer. Excluyendo a los demás. No significa otra cosa que cruel fanatismo ajeno a los derechos de todos.
11-7-2009 @ 10:53
Una minoría de gente protesta por el crucifijo e intenta imponerse a una mayoría. Si la sociedad es plural, el crucifijo debe tener sitio en esa pluralidad. El crucifijo trasciende lo religioso y es un símbolo de perdón y reconciliación. Tierno Galban lo sabía muy bien y por eso lo tuvo en su despacgho de alcalde. Lo mismo hace Juan Alberto Belloc. Y es que so inteligentes. Yo si asistiese a una escuela musulmana no me sentiría ofendido por sus símbolos. España mayoritariamente al menos sociologica y culturalmente es catolica y hay gente que le da repelús esto, y no lo digiere…lo siento por ellos. Además en una demobcracia prima el sentir de la mayori, no el de cuatro gatos por muy respetanble que sean.
11-7-2009 @ 11:06
, Santi, lo que está claro es que no hay mensaje comoel de los evangelios. Otra cosa es la condición pecadorade los humanos. Jesúa vivió pobre y con los pobres y murió perdonando a sus verdugos. Otro gallo cantaría si hiciésemos lo mismo.
11-7-2009 @ 23:08
Tirso; el que tú encuentres un mensaje único en los evangelios es una cuestión que depende de tí. Es tu opinión. He de decirte, a todo esto, que merced a mi filosofía personal no reconozco el concepto de “pecado” ni de “culpa”, sino de consecuencialidad y responsabilidad aparejada a las acciones y a las omisiones. La diferencia está en que no rindo cuentas ante terceros sino ante mí mismo.
Que Jesús vivió entre los pobres es algo que no me es desconocido; no necesito el recordatorio acerca de la versión bíblica, gracias. ¿Que perdonó a sus verdugos? Salud y buena suerte; esa fue su perdición. ¿Que lo hizo por el perdón de los pecados y la salvación de los hombres? Se pudo haber ahorrado la molestia, la verdad. Con haber dicho; “Pelillos a la mar”, se hubiera ahorrado toda la que se armó. Claro que entonces no habríamos tenido el épico final de la crucifixión y la resurrección, con lo cual el nuevo testamento hubiera quedado algo deslucido. Eso, claro, aceptando que tales hechos tuvieran lugar en la realidad. Pero para cuestionárnoslos tendríamos que prescindir del dogma de fe, un punto al cual los cristianos no estáis dispuestos a renunciar en favor del análisis científico. La fe os viene muy a la mano en esto…
Desde luego que otro gallo nos hubiese cantado si hiciésemos lo mismo, pero es que si lo observas fríamente es imposible; si todos perdonáramos a nuestros verdugos, significaría que NO EXISTEN LOS VERDUGOS. NO obstante, pongamos que lo hiciésemos; esos verdugos se erigirían como poderosos eternamente, mientras que las cabezas de las cobardes víctimas rodarían, y nada cambiaría en bien de la humanidad. Ya decía Anton Szandor LaVey que “Bienaventurados los fuertes, pues de ellos será la Tierra; malditos los débiles, pues para ellos será el yugo”. Verdades como puños, y a los hechos me remito.
¿Tú eliges perdonar a tu verdugo? Tú mismo con tu mecanismo. Pero no por ello vas a obtener más puntos para la otra vida.
Yo escogí el lado del verdugo hace mucho; y es difícil, muy difícil. Para entrar y mantenerse en él hace falta fuerza y valor, cosa contra la cual pareces predicar tú en tu último comentario; ¡Perdonemos a nuestros verdugos! ¿No? Yo escojo empuñar el arma y apuntarla hacia sus corazones, y luchar por lo que es mío.