Sep
28
Carta de los padres objetores a los demás padres sobre Educación para la Ciudadanía
Con ocasión del comienzo del curso escolar, un grupo de padres objetores madrileños han escrito una carta que reparten entre sus compañeros a la entrada y salida de los colegios advirtiendo de los peligros que supone la implantación de la EpC, especialmente este curso, que comienza a impartirse en primaria. Transcribimos, a continuación, el texto de la carta.
Queridos padres:
Las esperanzas
Con el inicio del curso escolar, nuevamente confiamos a nuestros hijos a los colegios para su formación académica, lo que les permitirá adquirir los conocimientos y destrezas necesarios para su futuro. Junto a ello, confiamos también que estos centros educativos colaboren con nosotros en la educación de los valores que deseamos transmitir a nuestros hijos.
Las amenazas
Sin embargo, actualmente existen amenazas que se han demostrado como reales: las polémicas asignaturas de Educación para la Ciudadanía (EpC) con toda la carga de subjetividad en la formación del alumnado en determinadas cuestiones, permitiendo, tal como están diseñadas, la introducción de adoctrinamiento ideológico a través de sus conceptos, incluso, ya desde edades muy tempranas.
Así, los polémicos materiales que se han ofrecido de apoyo al profesorado, algunas actividades extraescolares, los diferentes libros de texto según el pensamiento de sus autores y recientemente, los folletos para adolescentes de 9 a 16 años del Ministerio de Igualdad con transmisión de ideas sobre las que no existe ningún consenso social, acompañadas de imágenes vergonzosas, están marcando ya una alarma objetiva y digna de reflexión entre muchos padres.
Las opciones
Por este motivo, tiene especial valor el testimonio de los 739 alumnos que durante el pasado curso 2008-09 se abstuvieron de entrar en clase de EpC, como expresión de su rechazo a todo este adoctrinamiento y por su clara influencia en los patrones de comportamiento de la sociedad del mañana.Cada familia, ahora, puede y debe analizar como ejercer la defensa de la libertad educativa ante la intromisión del Estado en su derecho a educar: en unos casos mediante la no entrada a clase como valor testimonial aunque el colegio no vaya a enseñarles nada en contra de los principios familiares. También exigiendo -en las reuniones de curso o con el profesorado correspondiente- los contenidos concretos de cada clase, promoviendo charlas informativas para padres y analizando todas las actividades extraescolares e invitaciones de personas externas al Centro pertenecientes a colectivos concretos, extremando, así, la vigilancia sobre cualquier adoctrinamiento nocivo y comunicándolo cuando éste se produzca.






