Sep
3
Peces-Barba lo explica muy clarito
El ilustre catedrático dirige esta semana en Laredo un seminario para profesores de EpC. ¿Quién mejor que el padre de la EpC española con su extensa experiencia docente para sintetizar los puntos claves de la polémica? Así que, con su permiso -o sin él-, vamos a facilitar a nuestros lectores la opinión literal de don Gregorio para que puedan hacerse cargo de la importancia de su cruzada. El debate está abierto y un lector responsable sabe sacar sus consecuencias escuchando a todas las partes. No seremos nosotros quienes silenciemos a don Gregorio. Ahí van sus declaraciones:
- en el momento en el que el Tribunal Supremo se pronuncie sobre la asignatura de Educación para la Ciudadanía, “los jueguecitos de la señora Esperanza Aguirre y del señor Francisco Camps se acabarán”.
¿Quiere Vd. decir que el Tribunal Supremo va a fallar en contra del reconocimiento de la objeción de conciencia? Me recuerda usted aquella llamada solicitando ayuda que una imputada hizo a la Presidenta del TS hace unos meses, a quien ésta dejó muy tranquila tras decirle: “tú, haz que llegue la causa al TS, que del resto me ocupo yo”.
- “Al PP le interesa tanto como al PSOE y como a cualquier otro partido democrático que los ciudadanos estén formados en esta materia”
En eso seguramente tiene razón. Por eso no queremos que el Estado (gobierne quien gobierne) se inmiscuya en la formación moral de nuestros hijos.
- En cuanto a la polémica que ha acompañado a Educación para la Ciudadanía durante los últimos meses, Peces-Barba la achacó a la posición de la Iglesia católica, “que todavía piensa que el Estado no puede intervenir en este ámbito porque desconoce la evolución del mundo moderno”.
Pero don Gregorio, si sabe usted de sobra que el movimiento objetor no está orquestado por la Iglesia. De hecho, en la entrevista reciente de Zapatero con Rouco, fue el Presidente del Gobierno quien recordó al de la Conferencia Episcopal que la EpC se había pactado con la FERE.
- También se pronunció sobre algunas sentencias que han retrasado la aplicación de la asignatura, como la del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, que calificó de “locura”, aunque se mostró seguro de que la objeción de conciencia es “impensable”.
Menuda finura jurídica la suya para calificar de “locura” la sentencia de un Tribunal Superior. Todo un ejemplo de tolerancia a seguir, que para eso es usted el padre de la EpC española.
Calificar de “impensable” la objeción de conciencia es también síntoma de ponderación y buen juicio. Sobre todo cuando, no hace mucho tiempo, quiso ejercerla usted:
“Pero don Gregorio parece haber olvidado que él mismo propuso desobedecer la Ley de Universidades que iba a obligar a los rectores y a quienes formaban los claustros de gobierno de las universidades a cesar en sus funciones. Peces-Barba escribió en una Tercera de ABC el 20 de octubre de 2001 que la medida ‘…ofende en lo más profundo mi conciencia y el espíritu de la Constitución, frente a lo que he dicho y mantengo que la desobediencia a disolver los claustros es una prueba de civismo y una contribución al mejor funcionamiento de la democracia (…)’. Peces dixit.”
- “Los grupos de padres que se han formado reivindicando este derecho están haciendo un daño tremendo a sus hijos, porque sino cursan la asignatura no obtendrán el aprobado correspondiente”, recordó.
Los padres objetores le agradecemos su sincera preocupación por nuestros hijos, pero hay causas más nobles que un mero suspenso. Habrá que ver, en todo caso, lo que dicen los tribunales, no vaya a ser que nos den la razón, como están haciendo hasta ahora, don Gregorio.
- Pese al “desconocimiento y la manipulación” que el catedrático cree que existe con respecto a la asignatura, Peces-Barba apuntó algún signo positivo, como la posición que ha tomado la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza.
“Han aceptado dar la asignatura con algún pequeño matiz que se les ha consentido. Algunos creen que no hay que hacer concesiones, pero yo creo que lo importante es que los jóvenes tengan el 95% de la materia explicada”, concluyó.
Es de bien nacidos ser agradecidos. La FERE puede estar orgullosa del reconocimiento de su talante por boca del ilustre Peces-Barba. Cuando escuchen críticas de padres objetores, que no entendemos su condescendencia y apoyo a la EpC, siempre les quedará el reconfortante aprecio de don Gregorio. Siempre les quedará París.






