Dic
19
Editorial Encuentro. 30 años de lectura.

Hay editoriales y editoriales. Pero cada una tiene su impronta y su pasión más especÃfica. Ninguna me es indiferente. Disfruto con todas. Hasta la que pueda parecer más superficial en su enfoque esconde algún tÃtulo que te sorprende. Editoriales humildes y editoriales megalómanas, editoriales voraces en su negocio y editoriales que subsisten de milagro. Editoriales que de por si son toda una completa biblioteca (como Alianza y Espasa, Ariel, Tusquets, Cátedra, Lumen-Mondadori, o CÃrculo de Lectores-Galaxia Gutenberg ) y editoriales en el que cada tÃtulo ya es en si mismo una biblioteca (como Acantilado, Minúscula, Valdemar, Trotta, Alba o Atalanta). Y editoriales que parece que fueran mÃas, tanto es el cariño que les tengo (Ciudadela o LibrosLibres). O SM, Pre-textos, Seix-Barral, Gredos, Renacimiento, Siruela, Salamandra, Anagrama… En definitiva, las editoriales. Ese fantástico mundo donde se obra la maravilla de los libros.
Y entre ellas está Encuentro. De las pocas que no tiene desperdicio. No hay un sólo tÃtulo prescindible. Siempre ando con alguno de los suyos en la cartera. BiografÃas, historia, novelas, cine, educación, religión, filosofÃa… ¿Qué más quiero? Y además son tan indómitos que se atreven con la poesÃa. ¡Válgame Dios! Porque veamos, ¿cuándo se convencerán las editoriales -pobres o ricas, me da lo mismo- que en la poesÃa está el fundamento de todas las demás palabras y géneros? Encuentro lo sabe, pero además de saberlo lo hace. SÃ, ya sé que Lumen también lo hace, y Tusquets, y Seix-Barral, y Siruela, entre otras, además de las editoriales especÃficamente dedicadas a la poesÃa (quiero recordar aquà sobre todo a Visor e Hiperión, que gracias a Chus Visor y Jesús Munárriz defienden con brÃo y calidad este bastión desde hace tantos años). Pero se me dirá que esas editoriales son ricas, que pueden hacerlo, “permitirse ese lujoâ€. Bueno, pues ahà tienen a Pre-textos (¡qué edición tan deliciosa la PoesÃa Completa de José Antonio Muñoz Rojas!) o Encuentro, que no son mal ejemplo.
¿Lo digo? Lo digo. Llevo tiempo clamando por reunir de una vez por todas la PoesÃa de Miguel d’Ors. Toda. Hasta lo que tenga escondido en el cajón. Ya basta de antologÃas más o menos acertadas. La Veleta puso una pica en Flandes con Punto y aparte, y años más tarde Númenor publicó 2001. PoesÃas escogidas (un proyecto muy ambicioso). Pero ya todo está agotado. Estos dÃas Renacimiento está a punto de publicar una nueva antologÃa del autor de Curso Superior de Ignorancia. Gracias Abelardo Linares, muchas gracias. Pero querida Carmen Salgado y demás amigos de Encuentro, tenéis que plantearos dos cosas: apostar por la poesÃa de Miguel d’Ors -os aseguro unas muy buenas ventas y una lectura que os conmoverá-, y encargar una nueva traducción de las Cinco grandes odas de Paul Claudel. La edición de Siglo XXI está agotada también, según creo.
Y dicho esto, prosigamos con vuestros libros. He terminado de leer hace nada los Relatos completos del Padre Brown, en vuestra colección “Básicosâ€. ¿Qué pasa con Chesterton que tan gran cantidad de editores hincan el diente en él? Pues creo saberlo. En estos años de crisis espiritual galopante, donde todo parece dar igual, donde se ha perdido en buena medida el norte y todo se funda en la opinión, Chesterton es sumamente actual en sus planteamientos -no lo encasillemos como pÃo converso- y aparece como clara referencia. Muchas de las razones del existir del hombre se ponen en solfa, como en su propio tiempo. Pero él se rebela y saca a relucir lo obvio: el milagro cotidiano de la vida, su maravilla. Hace de la propia vida una paradoja. “La paradoja no es más que una cierta satisfacción de desafÃo que pertenece a la feâ€, escribirá en Herejes (Acantilado). Tanto en los relatos del Padre Brown, como en El hombre que fue jueves (Alianza) o en otras de sus obras, Chesterton introduce la variable de lo sobrenatural por medio de una literatura fascinante. No siempre se sabe vivir la vida. Y hasta lo más fantástico requiere de una especÃfica coherencia.
PermÃtanme un par de apuntes. Un dÃa al ingenioso Bernard Shaw no se le ocurre otra cosa que retar a duelo literario a Chesterton, para que aporte algo “al drama británicoâ€. Y el autor de Ortodoxia respondió con una breve obra maestra que merece ser conocida por más lectores. Se trata de Magia, y la acaba de editar ediciones El Cobre. Uno ya parece que está habituado a su genio, pero resulta que no. Vuelve a sorprender de nuevo. Y Shaw admiró una vez más a su oponente literario. El segundo apunte es más breve. Se trata de algo que dijo con gran perspicacia la escritora norteamericana Flannery O’Connor. La idea era que una de las mayores equivocaciones de los católicos estaba -y está- en pensar que los escritores cuya religión es la católica escriben exclusivamente para ellos, para los católicos. Craso error desde luego. Apañados Ãbamos. No deja de ser una muestra palpable de clericalismo tiñoso que aflora de cuando en cuando. Y ya que ha salido a relucir Flannery O’Connor les recomiendo la lectura de El negro artificial y otros escritos. Sobre todo sus cuentos. O Misterio y maneras, que es un libro sencillamente memorable. Ediciones Encuentro fue pionera en la reivindicación de esta escritora, hay que decirlo. Después vinieron otros, como Lumen y SÃgueme.
He leÃdo también un libro editado por Encuentro que es todo un repaso por la actualidad. Pero no un repaso cualquiera. Fernando Sebastián, obispo emérito de Pamplona y Tudela, además de un buen Pastor de almas -eso me han dicho mis amigos navarros- es un escritor vocacional, claro y apasionado. En Cartas desde la fe reúne escritos ya publicados con anterioridad en la prensa o en medios diocesanos, que asÃ, agrupados, nos hacen partÃcipes de una palpable unidad de criterio intelectual, doctrinal y espiritual. Y literario. Es una oportunidad única para ahondar en la vida cristiana. En una vida cristiana que está en el mundo, que vive en la calle, entre los entresijos de la actualidad más rabiosa. La queja o la denuncia no basta. Es preciso el testimonio de unas vidas claras, sin miedo a nada. Pero para ello es crucial adquirir una doctrina segura, porque no sólo bastan los buenos sentimientos o el agua bendita. En definitiva, hay que estudiar, hay que leer, hay que razonar. Y Cartas desde la fe pienso que ha nacido con ese propósito. Profundizando en el porqué del laicismo, en el derecho a la educación cristiana, en el derecho a la vida, en la fe y en la polÃtica. Este libro es sobre todo un estÃmulo. Ahà lo tienen. Lean.
Un poeta francés ha muerto con apenas 41 años en el frente del Marne durante la Gran Guerra. Se llamaba Charles Péguy y era hijo de unos humildes artesanos. Unos años antes -en 1907- se habÃa convertido al catolicismo. Hastiado de la hipocresÃa y del asesinato del sentido común. A su alrededor -algo pero que muy actual por estos lares- los amigos abandonaron el socialismo por el oportunismo más soez. Comenzó a ver una trascendencia que enhebraba la épica cotidiana, la realidad y el drama de las vidas. De ahà su fuerza poética. En tan poco tiempo escribió una obra deslumbrante. Y una buena muestra es Los tres misterios, libro vertebrado por “El misterio de la caridad de Juana de Arcoâ€, “El pórtico del misterio de la segunda virtud†y “El misterio de los santos inocentesâ€. El estudio, que sirve de extensa introducción, de Javier del Prado es resolutivo y reivindicativo, erudito y esclarecedor. Pero lo mejor viene luego. Para que se hagan una idea ayer me acosté a las tres de la madrugada, embebido en estos versos de Péguy. Fe y palabras conmocionadas por su elegÃa; imágenes multiplicadas por infinito; letanÃa, himno, grito; sustrato mÃstico del hombre y de Francia y del mundo. PoesÃa que reza y nos hace humildes.
En fin, he aquà algunas razones para no perder de vista las novedades de la editorial Encuentro, y para seguir la pista de su fondo bibliográfico. (Ahora me espera En defensa de España, de mi amigo Santiago Abascal y de Gustavo Bueno Sánchez). Ah, y felicidades por los primeros 30 años de provechosos libros. Somos muchos los agradecidos.





12-19-2008 @ 8:53
Gracias,como siempre.
12-19-2008 @ 11:50
Voy a pasarme las vacaciones tumbado al sol y leyendo todas y cada una de sus recomendaciones;mire,no pienso ni comer para que me dé tiempo.
¡Feliz Navidad!
12-19-2008 @ 19:14
No se por donde empezar de tantas lecturas. Lo que más me llama la atención es lo del Padre Brown. He oÃdo hablar mucho de esos relatos pero no los he leÃdo nunca. Y como me gusta el suspense desde niña, pues elijo ese libro de todos esos. Sus crÃticas de libros deberÃan aparecer también en la sección de Cultura.
12-19-2008 @ 21:48
Totalmente de acuerdo con Gala, sus comentarios deberÃan estar en cultura.
12-20-2008 @ 0:24
Iba a comentarle sobre alguno de los autores que cita, pero vuelvo una y otra vez a la palabra “encuentro” y ,sin saber por qué , no se me va de la cabeza la frase:”no te busqué…sólo te encontré”.
Mi vida es eso,una sucesión de encontronazos, y si después de algunos me sentÃa como si me hubiera pasado un tornado, o como si mi alma hubiese recibido una descarga eléctrica en otros; al encontrarme con este blog tengo la sensación de estar dentro de un potentÃsimo campo electromagnético, capaz de direccionar no sólo a cada uno de mis átomos, sino también a mis pensamientos e incluso a mis sentimientos.
Pero yo lo que quiero es estar preparado para el verdadero encuentro ,el que deberÃa producirse cada dÃa en mi corazón y más intensamente el dÃa 25.
12-20-2008 @ 0:31
Iba a comentarle sobre alguno de los autores que cita, pero vuelvo una y otra vez a la palabra “encuentro” y ,sin saber por qué , no se me va de la cabeza la frase:”no te busqué…sólo te encontré”.
Mi vida es eso,una sucesión de encontronazos, y si después de algunos me sentÃa como si me hubiera pasado un tornado, o como si mi alma hubiese recibido una descarga eléctrica en otros; al encontrarme con este blog tengo la sensación de estar dentro de un potentÃsimo campo electromagnético, capaz de direccionar no sólo a cada uno de mis átomos, sino también a mis pensamientos e incluso a mis sentimientos.
Pero yo lo que quiero es estar preparado para el verdadero encuentro ,el que deberÃa producirse cada dÃa y más intensamente el dÃa 25.Dejarle que nazca de una vez en mi corazón y que crezca aquà todo lo que quiera.
Feliz Navidad.