Ike & Tina Turner

Tina Turner regresa a la música con una gira de casi 80 conciertos y un recopilatorio de sus insÃpidos y pastelosos temas en solitario. La noticia en sà me importa bastante poco, por no decir nada, pero me parece un buen motivo para recordar en este blog aquellos tiempos en los que, siempre junto a Ike Turner, Tina hizo cosas muy grandes.
En la década de los 50 Ike Turner se ganó una reputada fama como músico de rhythm & blues tocando para gente como Sonny Boy Williamson o Jackie Brenston, con quien hizo la famosa canción “Rockett 88â€, considerada por muchos como una de las piezas germinales del rock & roll. En 1958 conoció a la joven Tina Turner, que apenas tenÃa 18 años, y encontró en ella a la cantante que andaba buscando para formar su propia banda. NacÃa entonces el dúo Ike & Tina Turner: una mezcla insuperable de rhythm & blues, soul y rock & roll, y todo un torbellino encima del escenario.
En este vÃdeo están Ike & Tina Turner en lo que para mà son sus mejores tiempos, allá por los primeros 60. Curiosamente esos años iniciales de Ike & Tina son poco o nada conocidos por el gran público, a diferencia de lo que ocurre con la aburrida carrera de Tina en solitario.
No es fácil conseguir hoy en dÃa las reediciones de sus primeros discos, pero merece la pena buscarlos. Desde hace tiempo, por ejemplo, está disponible el cd The Kent Years con 26 grabaciones que Ike & Tina hicieron para el sello Kent entre 1964 y 1966.
En cualquier caso, yo me sigo quedando con It´s gonna work out fine (1963) que contiene temazos como “This Man’s Crazy“, “Gonna Find me a Substitute”, “Mojo Queen” o el que da tÃtulo al disco.
Dejo aquà “Gonna Find me a Substitute” y “This Man’s Crazy“, un tema más cercano al rock & roll que al soul con Tina, como siempre, dejándose las cuerdas vocales.
Más adelante, ya en 1966, Ike & Tina grabaron River Deep Mountain High bajo la producción de Phil Spector. Aunque hoy es un disco alabado (más por la moda Spector que por otra cosa) en su dÃa el álbum no tuvo éxito comercial y a mà siempre me ha parecido que la producción de Spector le quitó muchÃsima garra al sonido de Ike & Tina. En 1971 tuvieron quizá su mayor éxito con la versión de “Proud Mary” que convirtieron en un verdadero bombazo. Al loro con la voz de Ike al principio, y la explosión de Tina y las Ikettes al final.Â
ÂLuego vinieron la separación profesional y sentimental, los malos tratos, la cocaÃna y el alcohol. Que Ike Turner dejaba mucho que desear como persona es algo que parece evidente. Pero es evidente también que tenÃa un enorme talento y que bajo su dirección musical, Tina fue mucho más grande de lo que ha sido nunca. También es cierto que con la voz y la presencia de Tina, Ike Turner pasó de ser un músico conocido en el circuito del R&B, a protagonizar y dirigir una de las mejores bandas de la historia de la música negra.

 
Si uno piensa un poco, sólo un poco, en la historia del rock, se dará cuenta de que hay muy pocos nombres sin cuya existencia no sabemos cómo hubiera sido lo demás. Uno de ellos, claro, son Los Beatles. Analizando sus discos y los de los cincuenta o sesenta grupos más relevantes de su época, se da uno cuenta de que ellos lo hicieron prácticamente todo un poco antes que los demás y marcaron no sólo la música de su tiempo, sino gran parte de la de décadas posteriores. Es un tópico, pero a veces hay que repetirlo. Yo he llegado incluso a pensar que los Beatles son en realidad unos desconocidos. Por supuesto mucha gente es capaz de recordar una docena de sus canciones (Yesterday, Yellow Submarine, She Loves You y demás) pero la mayorÃa de las veces son canciones que dicen poco de la música de los Beatles o que, al menos, dan una imagen parcial y pobre de todo lo que hicieron en ocho años. Quizá si uno escuchara Happiness is a Warm Gun, Tomorrow Never Knows o Rain, por poner sólo algunos ejemplos, se harÃa una idea distinta.Â
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En una escena de la pelÃcula Alta Fidelidad, adaptación al cine de la genial novela homónima de Nick Hornby, dos de los protagonistas hablan sobre Stevie Wonder y se preguntan: “¿Es justo condenar a un artista que en el pasado fue genial por los crÃmenes musicales que comete en la actualidad?â€. DifÃcil pregunta. La respuesta en mi caso suele variar dependiendo del caso, de la gravedad del crimen, y de la magnitud de ese pasado genial. La música en general (y el soul en particular) está llena de casos como el de Stevie; gente que perdió la chispa, que no asimiló los cambios o que, simplemente, cayó en la vulgaridad más bochornosa. Los ochenta dejaron muchos cadáveres musicales que, una o dos décadas atrás, habÃan sido cuerpos bellos.

Aquel 16 de septiembre de 1966, decÃa, el Ready Steady Go! tenÃa como invitado a Otis Redding, el mayor representante del sello Stax, es decir, del soul más puro y racial del sur de Estados Unidos. Y en ese programa se produjeron dos hechos simbólicos que decÃan mucho de cómo estaban cambiando las cosas: primero Otis Redding comenzaba la actuación versionando a los Rolling Stones con Satisfaction (hablaremos de esa versión en este blog); y segundo, Otis Redding cedÃa el testigo a Eric Burdon para que interpretara Hold on I’m Comming, uno de los mayores éxitos del soul de los 60 que Sam & Dave habÃan grabado por primera vez en los estudios de Stax sólo unos meses antes. Redding versionando a los Stones y Burdon versionando a Sam & Dave: toda una declaración. Otis Redding y Eric Burdon tenÃan 25 años, representaban a paÃses, estratos sociales, razas y orÃgenes musicales distintos, pero ¿qué podÃan tener en común un joven blanco nacido en el norte industrial de Inglaterra con un negro del sur más profundo de los Estados Unidos?… Esto:
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Tras liderar durante más de una década su banda, The Jon Spencer Blues Explosion, en 2005 Spencer hizo un paréntesis y se sacó de la chistera un nuevo proyecto. Cambió el cuero por un traje raÃdo, reclutó al guitarrista de los Speedball Baby, Matt Verta-Ray, y juntos formaron Heavy Trash. Su primer disco (”Heavy Trash”, 2005) lo dejaba todo claro: aquello no era la continuación de la Blues Explosion, sino una especie de reinvención con la mirada puesta más que nunca en los 50, antes de que el rock & roll se quedara en rock a secas. El resultado era un cocktail explosivo de rockabilly-country-blues a la “Jon Spencer wayâ€. El segundo disco (”Goin’ way out with Heavy Trash”, 2007) sigue el mismo camino y creo que incluso lo prefiero al primero. En la mitad de las canciones, además, la banda de acompañamiento son los canadienses The Sadies capitaneados por los hermanos Dallas y Travis Good: todo un lujo.
The Kaisers debutaron en 1993 y, durante una década, rescataron en sus discos de manera descarada la música beat británica de los primeros sesenta. Todo en ellos era un homenaje magnÃfico (y de indiscutible calidad) a aquel ritmo que en su dÃa sacudió el Reino Unido primero, y el mundo entero después; desde su look hasta el último acorde de sus canciones, pasando por el diseño de las portadas y la elección de sus instrumentos. Aunque en su repertorio hay varias versiones (material de los 50 y 60, por supuesto, ¡y hasta una versión de Los Brincos!) la mayor parte de los temas de The Kaisers están firmados por su lÃder, un tipo peculiar llamado George Miller, pero conocido como Kaiser George. Dejo aquà para escuchar Patricia Ann, grabada en directo por The Kaisers en la BBC en 1996:
The Hi-Risers acaban de pasar por España dejando boquiabiertos a quienes han ido a sus conciertos. Son grandes músicos, y derrochan simpatÃa y buen rollo allá donde tocan. Nacidos en Rochester (NY) en 1997, The Hi-Risers recogen la influencia del rock & roll de los cincuenta, del pop británico, del surf, del country y hasta del doo-wap y la plasman a su manera en un repertorio genial de temas propios. Su último disco –“Once we get startedâ€(2008)- lleva una pegatina en la portada con la siguiente advertencia: “No compres este disco si no te gusta el Rock and Rollâ€.
 
Efectivamente, muchos nos dejamos conmover a menudo por la música de Neil Young, por esa voz de gato gangoso, por esos solos de guitarra aparentemente torpes, caóticos pero capaces de recorrerte el cuerpo como un escalofrÃo.

