El caso de Hannah Jones no es eutanasia
El caso de Hannah Jones puede ser polémico, se puede discutir todo lo que haga falta sobre él, pero lo que no puede hacerse es definirlo como un caso de eutanasia, porque no lo es.
Para poder opinar sobre este caso y sobre la postura de la niña y de sus padres ante el mismo, es preciso conocer absolutamente todos los datos, saber cuál es el pronóstico que le han dado los médicos, qué supervivencia tendrá si es transplantada, cuál será su tipo de vida, qué posibilidades tiene de morir en quirófano, etc. Con esto no quiero decir que un transplante en este caso esté contraindicado, yo no soy una experta en el tema, pero sà quiero incidir en que no se trata de una disyuntiva entre una larga vida sana y sin problemas y una muerte segura.
Mi opinión sobre este caso, con los pocos datos que tenemos sobre la mesa, es que los padres, junto con su hija, han tomado una decisión que es la de que la niña no reciba un transplante, algo que se hace a diario en todos los paÃses del mundo. Lo peculiar de este caso es que aquà la niña también ha intervenido en este proceso de decidir sobre su futuro, y sus padres están de acuerdo. En ningún sitio he leÃdo que los padres estén en contra de la opinión de su hija, por lo cual tenemos que pensar que es algo que han decidido entre los tres.
Otra cosa que tampoco podemos afirmar es que la niña ha elegido morir, porque la otra opción también le podÃa provocar la muerte. Hannah lo ha dicho, ella quiere seguir viviendo hasta que su corazón deje de latir, y quiere seguir disfrutando de la vida hasta que le llegue el fin. Quiere seguir viviendo junto a sus padres, disfrutar de ellos y de cosas que le ilusionan, viajes con los que sueña, y, en definitiva, vivir con alegrÃa hasta el final. Por tanto, nada de eutanasia (no activa ni pasiva, distinción que en mi opinión no cambia nada), nada de suicidio, nada de querer dejar de vivir, que no nos engañen.
Quienes quieran seguir afirmando que está pidiendo la eutanasia se equivocan de cabo a rabo, unos sin mala intención, y otras con el objetivo de volver a sacar el debate de la eutanasia a la calle a la primera que se les presente.
Durante estos dÃas me han llamado de distintos medios de comunicación, como portavoz de la plataforma Derecho a Vivir y Hay Alternativas. Me ha sorprendido la falta de rigor con la que hablaban del tema, y la obsesión por que nos posicionáramos en contra, para asà tener a personas de los dos “bandosâ€. Es más, algunos periodistas se han quedado bastante sorprendidos ante mi contestación en negativo al preguntarme:ustedes, ¿estarán en contra, no? Otra vez los mismos debates con los mismos participantes: partidarios de la eutanasia y contrarios a ella. A esto se pretende reducir el debate, incluso ante temas que nada tiene que ver con la eutanasia.
Por eso creo que hay que explicar las cosas, razonarlas y debatirlas, por supuesto, pero sin caer en la trampa. Ya lo intentaron con Inmaculada EchevarrÃa, y lo consiguieron, espero que seamos finos a la hora de tratar estos temas, y, si quieren sacar la eutanasia a la calle, que lo hagan ellos, no nosotros.



