Desinformación mezquina
 El sábado pasado la televisión pública que pagamos –ahora además Ãntegramente- todos los españoles, consiguió hacer un trabajo periodÃstico harto complicado y difÃcil, el de dedicar un reportaje de una hora de duración a la asistencia humanitaria en Haità tras el terremoto, sin hacer ninguna mención a la acción caritativa de la Iglesia, a sus misioneros, y a la presencia de ninguna de las grandes organizaciones eclesiales, haitianas e internacionales, que están desplegando una ayuda sin parangón en el paÃs más pobre del mundo desde siempre, y como no ahora, tras la catástrofe.
Hemos sabido de la tristeza, el malestar y la incomprensión de los responsables de la gran mayorÃa de organizaciones eclesiales, de las que desde COPE nos hemos hecho eco de su ayuda, directÃsima, hacÃa los danificados por el terremoto, por este ocultamiento gravÃsimo. No por no ser mencionados, sino porque duele tener que reconocer que pueda haber tanta inquina, tanto desprecio, tanta ofuscación anticlerical y laicista en algunos medios de comunicación y en los gobernantes que marcan su lÃnea editorial, como para hacer algo asÃ. Y, para los que algo conocemos como se elabora un reportaje televisivo, no podemos dejar de preguntarnos cuantas horas de grabación habrán terminado en la basura, porque en ellas aparecerÃan necesariamente signos visibles de este presencia (misioneros con algún tipo de identificación, logotipos de algunas de estas organizaciones, etc…), o cuantas entrevistas y contactos rechazados a quienes, desde el minuto cero, han estado allà porque llevan años estando allÃ, ayudando a los habitantes de este paÃs olvidado del rico occidente. Un ocultamiento de este calibre coloca a Televisión Española en el liderazgo de la desinformación más mezquina posible, la de pretender intencionadamente que no se que conozca el bien que se hace.
Como nos decÃa nuestra colaboradora en COPE especializada en el Tercer Mundo, MarÃa Eugenia DÃaz, que lleva más de 20 años contando lo que en paÃses como Haità está pasando, y la acción de la Iglesia y de las diversas ONG´s presentes, en estas situaciones de emergencia llama mucho la atención el olvido de quienes llevan allà años y que, hasta donde ella sabe, “ninguno de los misioneros y misioneras se han movido de donde estaban y donde seguirán, independientemente de que no sabemos cuantos han desaparecido….o sea la Iglesia al pie del cañón. Como siempre…..â€.
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