Día de la libertad de información

Aborto, Defensa de la vida, Denuncia Social, Educación, España, Iglesia, Laicos, Libertad Religiosa, Medios de comunicación, Ofensas a la religión, Política, Socialistas, justicia, libertad Sin Comentarios

libertad-de-informacion.gif

 De la Libertad de Información –hoy celebramos el día de su defensa- ha hablo mucho, con rigor y con autoridad moral –aunque desde los tópicos ideológicos comúnmente aceptados esto sea impensable- el Magisterio de la Iglesia. En él se deploran las tentativas de las autoridades públicas de bloquear el acceso a la información, considerándola amenazadora o molesta; manipular al público con la propaganda y la desinformación; o impedir la legítima libertad de expresión y opinión. También denuncia que siendo los regímenes autoritarios los peores transgresores, el problema también existe en las democracias liberales, donde, a menudo, el acceso a los medios de comunicación para la expresión política es muy escasa, y desde el poder político, no se respeta la verdad y la lealtad, calumniando a quienes desde los medios los critican.
No es difícil en la aún débil democracia española constatar la tentativa del poder político de no respetar la formulación más o menos provocativa de la objetividad de las noticias, desacreditar el periodismo de investigación, denigrar a los comunicadores críticos, e infravalorar los problemas sociales que los medios reflejan. Hoy a no pocos medios de comunicación y a sus profesionales se les acusa sobre todo de dar y de valorar como graves aquellas noticias que el poder político trata siempre de ocultar o minimizar. En estos últimos años, por ejemplo:
• la gravedad de la aniquilación legal, conceptual y cultural del matrimonio,
• la gravedad de las leyes de educación, que incluyen adoctrinamientos ideológicos y pérdida de libertad de los padres en la educación de sus hijos.
• la gravedad de la nueva legislación del aborto y de la promoción de la cultura de la muerte,
• la gravedad de la permanente escenificación del revisionismo histórico como vuelta al enfrentamiento entre “dos españasâ€,
• y la gravedad del escarnio contra la Iglesia Católica.
Pero a pesar de que se intente frenar la pluralidad informativa, y se trate de desarticular desde la propaganda con un aparato mediático muy fuerte por parte del poder, la mermada, pero existente, libertad informativa en España, desarrolla una misión primordial para mantener la democracia, y los medios y comunicadores católicos, libres de ideologías, están en la vanguardia de esta importante misión social.

El Delibes que llevamos todos

Cuaresma, España, Esperanza, Fe, Literatura, Soledad, humildad Sin Comentarios

miguel-delibes.jpg

 No sólo el realismo, sino la belleza literaria intrínsicamente ligada al realismo, caracteriza la obra del gran novelista contemporáneo español que nos dejo el pasado viernes, Miguel Delibes. Un realismo, a mi corto entender, propuesto en dos niveles superpuestos: el primero el de la hondura del drama y de la sabiduría humana arraigada en la experiencia del hombre, frente a la erudita y superficial irrealidad con la que la cultura de cartón piedra de los tópicos y la zafiedad pretenden huir de la verdad. El segundo nivel, es el del realismo que ahonda en el corazón humano, en su innata fragilidad y dependencia, que en sus obras, como en la vida misma, muestra toda su vulnerabilidad, y en ella, toda la grandeza de su reclamada salvación.
Delibes fue quien expresó, a mi parecer mejor que nadie en nuestro idioma, y mejor que nadie desde nuestra idiosincrasia española, tres experiencias por las que, supongo, Dios Providente querrá que pasemos todos o casi todos los hombres, porque son tres pruebas del dolor por las que, si se afrontan paciente y sabiamente, uno alcanza esa madurez nunca deseada, aunque en el fondo, siempre anhelada. Esas tres experiencias son, como bocanadas férreas e inmisericordes de realidad, la soledad, el oprobio, y la burla. Podríamos hasta clasificar las obras de Delibes por estas tres vivencias en sus personajes, y en alguna de ellas, como en “Los santos inocentesâ€, encontramos las tres a la vez. Son tres pruebas de un dolor que se vive en la más profunda intimidad, pero que tienen su causa, aunque sea meramente circunstancial, y su ensoñadora pista de salida, su utópico deseado desenlace, en los demás, en la relación con nuestros prójimos. Pero que sólo se asumen y se superan desde el encuentro, radical y decisivo, con Aquél que es el único que jamás nos abandona, que jamás nos deshonra, que jamás hace escarnio de nosotros, porque nos ama inmensamente. Es más, porque es el único que ha hecho suyas la soledad, el oprobio y la burla, de toda la humanidad.
Al recordar a Delibes, y aunque posiblemente nunca se leyeran el uno al otro, yo querría recordar a la mística y escritora italiana, aunque universal, Chiara Lubich, que hoy hace dos años que también nos dejo. Ella, de un modo mucho más explícito, pero también de un modo tan auténticamente evangélico que llegaba a todos los hombres, creyentes y no creyentes, no hizo otra cosa que aquello que expresó en esta suplica que tanto tiene que ver con la soledad, el oprobio y la burla vividas por Jesús, y vividas por tantos hombres y mujeres de nuestro tiempo: “Querría dar testimonio ante el mundo de que Jesús Crucificado y Abandonado ha llenado todo vacío, ha acompañado toda soledad, ha anulado todo dolor, ha iluminado toda tiniebla, y ha borrado todo pecadoâ€.

El último autor del 11-M

Defensa de la vida, España, Terrorismo 2 Comentarios

el-mal-ejemplo.jpg

 Han pasado ya seis años del terrible atentado terrorista del 11-M en Atocha, que se cobró la vida de 192 personas, y que lleno de desaliento a sus familias, a toda la sociedad española, y a toda la comunidad internacional. Seis años después no sabemos aún a ciencia cierta quienes fueron los autores de aquella masacre, pero sabemos quien fue el autor principal, porque actos de tal magnitud de inhumanidad sólo pueden tener un autor principal, que es el mismísimo maligno, y todos los demás, autores intelectuales o materiales, o como se les llame, no son más que instrumentos suyos, servidores suyos.
El demonio está mucho más presente de lo que creemos en la vida de los hombres, de la sociedad, de todo lo que pasa. Pero en algunas ocasiones, como en Madrid hace seis años, sale de su habitual ocultamiento y despliega sus fauces más violentas, provocando el espectáculo que tanto le gusta: muerte, sangre, destrucción, dolor, lágrimas, desesperación. Pero al maligno no se le combate fácilmente en esos días negros de la historia, sino en el día a día, cuando actúa en el silencio, cuando planifica, prepara, predispone, lo que luego provocan los grandes desastres del hombre contra el hombre, que son la expresión más genuina de la acción del maligno contra Dios a través de sus hijos, unos verdugos, otros víctimas, unos por él utilizados, otros como espejo de Dios mismo, que como Padre, los ama inmensamente.
Y en esta batalla permanente, estamos también todos nosotros. Llamados no sólo a elegir, como diría San Ignacio, bajo que bandera estamos, por lo que es tan perniciosa la ambigüedad con respecto al terrorismo, y a todos los males morales, sobre todo aquellos que más atentan contra la dignidad humana.
Pero además de elegir con quien estamos –el Evangelio de hoy nos recuerda el dilema de Jesús: “el que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama†(Lc. 11, 23)-, tenemos que estar vigilantes, porque el maligno está como “como león rugiente buscando a quien devorar†(1 Pedro 5:8). ¿Y como lo hace? Pues no sólo lo hace enloqueciendo a alguien para el espectáculo extraordinario del mal, sino también acobardándonos, silenciándonos, adormeciéndonos, frenándonos; para que no estemos del lado del que sufre, para no dar esperanza a quien lo necesita, para que no perdonemos a quienes nos ofenden; para que Dios no pueda construir, en las pequeñas cosas de la vida, su Reino; para que con el espectáculo ordinario del mal, ir preparando el extraordinario.

“¡Es mi vida!, está en tus manosâ€

Aborto, Defensa de la vida, España, Iglesia, Medios de comunicación, ideología de género 3 Comentarios

es-mi-vida.jpg

 Dos noticias de actualidad hacen referencia entre ayer y hoy al crimen del aborto. Las dos nos muestran el contraste entre la realidad y la falsificación, entre el clamor por la vida y la organización sistemática de la muerte, entre la irracionalidad e inhumanidad de las legislaciones, y su normalización y financiación internacionales.
La primera noticia –que ayer desde estos micrófonos dimos ampliamente- es la de la presentación de la campaña de la Iglesia española para la Jornada por la Vida, a celebrar el 25 de marzo, fiesta de la Encarnación del Señor. El slogan de este campaña nos remite a la centralidad de la cuestión sobre la defensa de la vida, que no es otra que la persona, la persona real y concreta, que además es la más inocente y la más indefensa posible, que clama por su derecho a vivir. El único fin que tenemos los que defendemos la vida desde el primer momento de la concepción son esos cientos de miles de personas a los que año tras año se les niega el derecho a vivir. El clamor que grita “¡Es mi vida!, está en tus manosâ€, nos remite al rostro concreto del ser humano, que no pudiendo gritar físicamente, aunque si que se intenta defender como puede cuando se le quita la vida en el seno materno. Y este grito es tan elocuente que a su lado quedan al descubierto la iniquidad y la falsedad del mensaje del gobierno español y del movimiento pro-abortista, que utilizan todo tipo de argucias, eufemismos, siglas y vericuetos lingüísticos, como es la “interrupción del embarazoâ€, ahora renombrado con la abreviatura “IVEâ€, o el “derecho a elegirâ€, cuando ni matar a alguien es jamás interrumpir su vida mortal, porque no puede volver a ella; ni usar unas siglas evita pronunciar la palabra embarazo, que ya de por si llama a la vida; ni por su puesto hablar de derecho a elegir puede designar lo contrario, es decir, que a alguien no se le permita elegir seguir viviendo. Pero gracias a campañas como ésta no podrán impedirnos el encuentro real con la principal víctima de este drama impulsado por la ley, que es el niño gestante al que no se le deja nacer del único modo como no se le puede dejar nacer, que es matándolo antes de nacer.
La segunda noticia es tremenda, sarcástica, y denigrante. A la hora de hacer cuentas para los fondos de Ayuda al Desarrollo, con los que bajo el eufemismo de ideología de género, se financian proyectos pro-abortistas en el Tercer Mundo, Naciones Unidas reclama a nuestro gobierno que no son suficientes los 68 millones de dólares de todos los españoles destinados a estos fondos.

El arquitecto de Dios

Benedicto XVI, España, Familia, Fe, Juan Pablo II, Santos, amor, humildad, pobreza 3 Comentarios

2gaudi26.jpg

 Cuentan algunos que Antonio Gaudí era austerísimo en el vestir, en el comer, en el descanso. Oía la santa misa y comulgaba diariamente, y todos los días visitaba a Jesús sacramentado, y jamás faltaba en las grandes manifestaciones religiosas en Barcelona. Las demás horas del día las pasaba en el trabajo y en la oración. Su esperanza en Dios le daba una completa paz y serenidad de espíritu en los momentos de adversidad. “Dios lo quiere así –decía-; su Divina Providencia sabe lo que haceâ€. Y junto a su austeridad de vida, su humildad, que le llevo a decir: “La pobreza lleva a la elegancia y a la belleza; la riqueza lleva a la opulencia y a la complicación, que no pueden ser bellasâ€.
Gaudí sostenía que la curva es la línea de Dios, y la recta, la de los hombres. Quizás por eso la curva es esencial en su obra; descubrió nuevas formas arquitectónicas, y supo copiar de la naturaleza, obra de Dios. Su sueño era el de de construir una gran catedral medieval, pero para nuestro tiempo. Un estilo que él calificaría como gótico perfeccionado. Se ha llegado a hablar de Gaudí y de su Sagrada Familia como el templo al honor de Dios: una basílica gótica, de cinco naves, crucero, claustro y dieciséis gigantescas torres dedicadas a los doce apóstoles y a los cuatro evangelistas, con dos cimborrios consagrados a Jesucristo y a la Virgen María, y con sus tres fachadas dedicadas al Nacimiento, a la Pasión y a la Gloria de Cristo. La Sagrada Familia, en realidad, es –según Miguel Ãngel Velasco- una inmensa escultura, en piedra, a la fe, a la esperanza y a la caridad. En la cripta del templo esperan los restos mortales de Antonio Gaudí Cornet el día de la resurrección eterna. Cuando, en 1936, la cripta fue saqueada y profanada, la tumba de Gaudí permaneció intacta. Cuenta también que un coreano se convirtió del budismo al catolicismo través de las obras Gaudí y del toque divino que tienen.
Del primer arquitecto consagrado y famoso de la Historia camino a los altares, dijo el Siervo Juan Pablo II, cuando vio por primera vez el templo creado por Gaudí en Barcelona: “Este templo de la Sagrada Familia recuerda y compendia otra construcción hecha con piedras vivas: la de la familia cristiana, donde la fe y el amor nacen y se cultivan sin cesarâ€.
Con la anunciada visita de Benedicto XVI a consagrar este maravilloso canto arquitectónico al Dios del Amor, sin duda será la familia cristiana, la que vive en Cataluña, en España, en Europa, y en todo el mundo, la que recibirá un gran impulso en la construcción de la gran familia de Dios.

¡Gracias, Santo Padre, por venir este año a España!

Benedicto XVI, Cardenales, Diócesis, España, Esperanza, Europa, Evangelización, Fe, Iglesia, Obispos, Santiago de Compostela, Santos Sin Comentarios

b16.jpg

 Benedicto XVI visitará España los días 6 y 7 de noviembre de 2010 con dos escalas en su viaje-relámpago: Barcelona, para consagrar el templo de la Sagrada Familia, la primera catedral del siglo XXI, y Santiago de Compostela, con motivo del Año Santo Jacobeo. Los dos motivos son suficientemente importantes como para que el Santo Padre, que ya estuvo en España en el segundo año de su pontificado para presidir en Valencia la Jornada Mundial de la Familia, y que ha elegido Madrid para celebrar el año que viene la Jornada Mundial de la Juventud, venga también este año a nuestras tierras, pueblos, y gentes de España, siempre necesitados de más comunión, más misión, más testimonio, más Iglesia de Cristo, y por tanto, siempre agradecidos a que el Sucesor de Pedro venga a alentarnos.
Santiago es España, pero también, sobre todo en un Año Santo, es Europa, y es toda la Cristiandad. Lo es porque la Tumba del Apóstol que llegó hasta el fin del mundo entonces conocido para predicar la Buena Noticia es el origen de la experiencia de la peregrinación cristiana, el signo por excelencia de la vida cristiana entendida como Camino, y la más preclara expresión de cómo a lo largo de la historia la fe en Cristo se ha hecho cultura, se ha hecho pueblo, y se ha hecho civilización.
Barcelona es mucha Barcelona para llevar 28 años sin que la visite un Sucesor de Pedro, desde aquella larga e intensa visita del Siervo de Dios Juan Pablo II en 1982. Sobre todo cuando a lo que viene el Santo Padre es a consagrar una joya única de la evangelización –porque la arquitectura cristiana es evangelización- como es Catedral de la Sagrada Familia, de un artista de Dios como es Antonio Gaudi, en proceso de beatificación.
Las palabras del Cardenal Sistach, arzobispo de Barcelona, de esta mañana, son suficientemente elocuentes de la alegría con la que todos hemos recibido esta noticia: “Debemos manifestar nuestro agradecimiento con nuestro afecto al Santo Padre, con nuestra oración constante por su ministerio de sucesor del apóstol Pedro al servicio de toda la Iglesia y con nuestra acogida filial, devota y entusiasta cuando venga a nuestra ciudad de Barcelona y esté entre nosotros. La visita del Santo Padre Benedicto XVI confirmará nuestra fe, fortalecerá nuestra esperanza e impulsará nuestra caridad. Será para nosotros un auténtico don de Dios. Su presencia y su magisterio nos enriquecerán en nuestra vida cristiana de fidelidad y amor a Dios y a la Iglesiaâ€.

Ejemplo de perdón

Cuaresma, Defensa de la vida, España, Obispos, Santos, amor, perdón Sin Comentarios

lolo1.jpg

 Cuenta en la revista Vida Nueva su director, Juan Rubio, biógrafo de Lolo Lozano Garrido, cuya beatificación ha sido anunciada para el mes de junio de en Jaén, una hermosa anécdota de este periodista español a punto de subir a los altares: “Acabada la contienda, que no la guerra –comienza a relatar Juan Rubio-, desde el lado vencedor comenzaron las delaciones, acusaciones, venganzas (…) Lolo fue llamado para que señalara con el dedo a sus perseguidores y los delatara. Su firma está al pie del documento y una línea trazada en diagonal; un silencio absoluto, una amnesia evangélica. No quiso decir nombre alguno. Era la hora de la reconciliación. Más tarde escribiría: Ese día arranqué del diccionario la palabra odio. La cambió por perdónâ€.
Este elocuente y escalofriante testimonio de Lolo nos puede llevar a hacer infinidad de consideraciones. Podríamos, por ejemplo, reflexionar sobre ese peligro del poder político y cultural, que en los últimos años han denunciado nuestros obispos, de desenterrar el hacha del rencor de aquella contienda a través de la memoria histórica. Pero al hacerlo, y es necesario hacerlo, no nos deberíamos quedar ahí. Como tampoco podemos quedarnos, en la defensa de la vida, con denunciar la inhumanidad de la nuevas leyes que nos están imponiendo, sino conseguimos penetrar en todos los ámbitos de la sociedad para despertar un adormecido y relativizado amor y respeto a la vida. Pues bien, tampoco serviría de mucho denunciar esta corriente de enfrentamiento y de inquina respecto a nuestra historia reciente, el de la memoria histórica, sino vamos al origen de esta desafortunada manera de entender la memoria, que junto a la radicalización ideológica, está en el corazón de los hombres. No sólo en el de sus promotores, sino en el de muchos en la sociedad española. Porque ese rencor, que nunca desapareció del todo entre los españoles, ha resurgido con una crisis moral que abarca todos los ámbitos de la existencia. 
Por eso, nunca un tiempo de conversión como la cuaresma es atemporal. Por eso, en la vida personal, familiar, laboral, económica, política y social, las palabras de Jesús proclamadas en la liturgia de hoy son de rabiosa actualidad: “Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo. No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados. Dad y se os dará; una medida buena, apretada, remecida, rebosante pondrán en el halda de vuestros vestidos. Porque con la medida con que midáis se os medirá†(Lc. 6, 36-38).

Panorama de la libertad religiosa

Asia, Defensa de la vida, España, Iglesia, Libertad Religiosa, Medios de comunicación, Ofensas a la religión, Política, crucifijos 4 Comentarios

javier-menendez-ros.jpg

 Anoche, en una conferencia sobre la Libertad Religiosa en el mundo, en la Universidad CEU San Pablo, Javier Menéndez Ros, director de Ayuda a la Iglesia Necesitada en España, dijo que a pesar de que pueda parecer lo contrario en un contexto internacional en el que las apelaciones a los derechos fundamentales del hombre son moneda de uso común, “la situación de falta de libertad religiosa empeora en el mundoâ€. Y que en el caso de los cristianos, sufren algún tipo de restricción o persecución a causa de su fe en unos 60 países a lo largo del mundo. Es decir, que hay más de 350 millones de cristianos que “están sufriendo por su feâ€. Muchos de ellos ven su vida en peligro a causa de su confesión religiosa. Fue el caso de los 20 misioneros que perdieron su vida en 2008 o de los cuatro cristianos asesinados recientemente en Irak “por el solo hecho de serloâ€. Junto a la situación en Irak, recordó la realidad de la Iglesia en China, un país que “destaca por la persecución de los cristianosâ€, y por el elocuente contraste entre su vertiginoso despegue económico y la realidad de falta de libertad religiosa.
Pero lo más llamativo de la conferencia de ayer de Javier Menéndez Ros es sin duda la explicación de la situación de persecución religiosa en los países de tradición cristiana, en las sociedades occidentales, en las que se da un “silencio culpable†en el debate público, en la calle, y por su puesto en la mayoría de los medios de comunicación. Este mutismo lleva a la situación por la que en España, decía Menéndez Ros, “lo de insultar y ofender gratuitamente a nuestra fe y nuestros símbolos sagrados es una constanteâ€.
Otro ámbito, añado yo, del desprecio a la conciencia religiosa consiste en el propósito de reducir todo debate social sobre la dignidad humana con parámetros objetivos y racionales a “prejuicios religiososâ€. El que los cristianos seamos los primeros en denunciar la recién aprobada ley del aborto, o que haya desparecido del ordenamiento jurídico el matrimonio, y por tanto la institución familiar, y con ella el reconocimiento de su existencia, de su verdad, de su identidad y de su servicio a la sociedad, no significa que estos hechos no sean objetivos y de trascendencia moral y política mucho más grave que tantos otros males de la historia –esclavitud, torturas, masacres, etc…- y por tanto no una especie de manías de los cristianos, que por su puesto somos tildados siempre de “ultrasâ€, “neoconâ€, y todos los neologismos despreciativos posibles. Y este despreciable arrinconamiento es también persecución religiosa. 

El Gen Verde en España

España, Esperanza, Evangelización, Juan Pablo II, Movimientos, Múscia, amor 3 Comentarios

portada-disco-gen-verde.jpg

 Tras haber llenado el teatro Gayarre de Pamplona y el Recinto Ferial de Talavera de la Reina, el Conjunto Musical Gen Verde continúa su periplo español con un gran concierto mañana en el Teatro Municipal de Jaén. Si existe un ejemplo de lo que Juan Pablo II llamó “nueva evangelizaciónâ€, en sus métodos, en su ardor, y en sus expresiones, al menos a través del lenguaje artístico, ese es el del Gen Verde, grupo musical internacional formado por 24 mujeres de 14 nacionalidades, con muchísimo que decir y dar, con la sonoridad de sus diferentes países de origen y la originalidad de sus diversas culturas.
El Gen Verde, con sede en Florencia, en la ciudadela internacional de Loppiano, del Movimiento de los Focolares, se formó en 1966, cuando un grupo de chicas recibieron como regalo de su fundadora, Chiara Lubich una batería verde. Así, con el color de su primera batería junto a la sigla “Gen†–generación nueva- trabajan, desde el ámbito artístico, en la realización de la unidad entre hombres y pueblos en un proyecto de “fraternidad universalâ€. Con una experiencia de más de 40 años en el mundo del espectáculo, con más de 130 integrantes a lo largo de este periodo, con 1300 espectáculos para millones de espectadores en todo el mundo, y con manifestaciones ante el Parlamento Europeo o la sede de las Naciones Unidas, el Gen Verde, como el Gen Rosso, han sobrepasado con creces los límites de los ámbitos intra-eclesiales para llevar la Buena Noticia de Dios-Amor al mundo de la música de máxima calidad, al mundo del espectáculo más exigente, y al mundo de los jóvenes, principales destinatarios por los estilos musicales primordialmente utilizados.
Pero aún hay una característica típica de este conjunto musical cristiano, y es que además de en teatros y estadios, el Gen Verde actúa muy a menudo en cárceles, escuelas, hospitales, o residencias de ancianos. Es más, como en el magnífico concierto del pasado sábado en Talavera, el Gen Verde actúa generalmente a favor de obras sociales, como en este caso fue a favor de la Fundación Madre de la Esperanza, de atención de niños y jóvenes con discapacidad mental. Un espectáculo de máxima calidad, que empapa el corazón de alegría y de esperanza, ante miles de personas, no pudo terminar mejor que con una treintena de estos discapacitados abrazando a las mujeres del Gen Verde, y entregándoles una flor, mostrando que lo importante en la vida es poder compartir lo mejor que cada uno tiene, y saber que siempre esto es un dar y recibir desde la gratuidad y la confianza.

Lo que no es posible para los hombres, es posible para Dios

Defensa de la vida, Denuncia Social, España, Fe, Laicismo, Política 2 Comentarios

zapatero1.jpg

 Con ocasión del famoso desayuno de oración de esta mañana en Washington al que asistió nuestro presidente del gobierno invitado por el de Estados Unidos, he recordado una célebre oración anglosajona, que dice así: “Dame la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar; la valentía para cambiar las cosas que puedo cambiar y la sabiduría para distinguir lo uno de lo otroâ€. A pesar de su respetable incredulidad habitual, he soñado con que nuestro presidente, habiendo participado en este encuentro de oración, de cuya intencionalidad no tengo yo porque tener ningún prejuicio, hubiese podido respirar un atisbo de esa apertura del alma que siempre ofrece la experiencia de cerrar los ojos, dejarse mirar por Alguien infinitamente más grande que nosotros, y atreverse a decirle algo así desde nuestra radical pequeñez.
“Dame la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiarâ€; Ojala que, detrás de esa apariencia de serena seguridad, habitual en quienes tienen importantes responsabilidades de gobierno, nuestro presidente haya podido esta mañana reconciliarse un poquito con la realidad, para que, ante situaciones tan difíciles de resolver, como son la crisis económica, y la aún peor crisis moral, pueda dirigirse a sus gobernados con humildad, y reconocer que no sabe, no puede, no tiene la barita mágica, como para cambiarlas. Porque sólo desde la humildad, uno puede ver la luz para encontrar soluciones, o al menos, abrir el oído para escuchar a quienes las puedan tener.
“Dame Señor la valentía para cambiar las cosas que puedo cambiarâ€: Ojala que nuestro presidente haya podido oír el clamor de quienes exigen de él una decisión urgente: los cientos de miles de niños a los que con sus leyes impide nacer, y los cientos de miles de personas de todas las edades que, dentro y fuera de nuestras fronteras, sufren constantes vulneraciones de sus derechos humanos. Porque cuando la oscuridad ofusca la razón del gobernante, sólo un golpe de gracia, favorecido por la apertura a la fe, es capaz de dar luz.
Y “dame, Señor, la sabiduría para distinguir lo uno de lo otroâ€: una sabiduría que también, y sobre todo, exige, como decía el Patriarca Atenágoras, “desarmarseâ€, porque, “si nos desarmamos, si nos despojamos, si nos abrimos al Dios-hombre que hace nuevas todas las cosas, entonces él mismo borra el pasado malo y nos restituye un tiempo nuevo donde todo es posibleâ€.
¿Les parece utópico este sueño? No crean. Bien lo dijo Jesús: “lo que no es posible para los hombres, es posible para Dios†(Mc. 10, 26-27).

« Entradas Anteriores

twitter.jpgfacebook.gifyoutube.jpgtuenti_mobile_large.gif