Ago
23
La perversión liberal
 Propio de la Iglesia, y de los medios de comunicación social católicos, es no comulgar con ruedas de molino de ninguna ideologÃa a ultranza, incluido el liberalismo económico, y menos aún en una crisis económica que guste o no guste, y se coincida con quien se coincida, surge del exceso deshumanizador de la idolatrÃa del mercado.
“La doctrina social de la Iglesia –asà lo dice el nº 349 de su Compendio Oficial-, aun reconociendo al mercado la función de instrumento insustituible de regulación dentro del sistema económico, pone en evidencia la necesidad de sujetarlo a finalidades morales que aseguren y, al mismo tiempo, circunscriban adecuadamente el espacio de su autonomÃa. La idea que se pueda confiar sólo al mercado el suministro de todas las categorÃas de bienes no puede compartirse, porque se basa en una visión reductiva de la persona y de la sociedad. Ante el riesgo concreto de una idolatrÃa del mercado, la doctrina social de la Iglesia subraya sus lÃmites, fácilmente perceptibles en su comprobada incapacidad de satisfacer importantes exigencias humanas, que requieren bienes que, por su naturaleza, no son ni pueden ser simples mercancÃas bienes no negociables según la regla del intercambio de equivalentes y la lógica del contrato, tÃpicas del mercadoâ€. Benedicto XVI lo ha vuelto a recodar esta misma doctrina recientemente, al afirmar que “la economÃa de mercado (…) sólo puede reconocerse como vÃa de progreso económico y civil si está orientada al bien común”. El Papa añadió, citando a su predecesor, que esa visión debe estar acompañada por la idea de que la libertad en el sector económico debe encuadrarse en un “sólido contexto jurÃdico que la disponga al servicio de la libertad humana en su totalidad”. Es decir, que la Iglesia no aboga por un liberalismo controlado, sino por una libertad de mercado orientada, toda ella, a su fin social, no sólo individual. El problema del liberalismo consiste en que es individualismo puro y duro, es ideologÃa perversa porque fundamenta la polÃtica y la economÃa en el egoÃsmo humano.
Por eso, la Iglesia está llamada a respetar a quienes sostienen esta ideologÃa liberal, dialogar con ellas, buscar puntos de encuentro, e incluso defender públicamente que puedan defender esas ideas en un marco plural y democrático. Pero nunca asumirla o integrarla ingenuamente, ni siquiera “respetarla†en sentido estricto, pues atenta contra la verdad del hombre y el bien común. Y por tanto, alegrándose de que en ese marco plural pueda ser defendida por la lÃnea editorial de otros medios de comunicación, jamás hacer de una ideologÃa asà bandera de un medio de comunicación cuyo ideario marca un camino no sólo distinto, sino diametralmente contrario, en la defensa del bien común.




8-23-2009 @ 3:00
[…] es ideologÃa perversa porque fundamenta la polÃtica y la economÃa en el egoÃsmo humano.” (“La perversión liberal”, por Manuel MarÃa Bru, director de contenidos socio-religiosos de la Cadena COPE, hoy). ¿Acepta […]
8-23-2009 @ 14:44
Un abrazo muy fuerte, desde la amistad, al Padre Manuel Bru.
Junto con mi felicitación sincera por decir la Verdad sobre el liberalismo. Que ya era hora.
8-23-2009 @ 18:19
Existimos católicos que consideramos que el Liberalismo o mejor dicho la EconomÃa de Mercado es compatible con la Doctrina Social de la Iglesia. Para nosotros la palabra individualismo no es sinónimo de egoÃsmo. Para nosotros apoyar el individualismo es apoyar que sea cada persona la que decida su camino a seguir. Esto no va contra el cristianismo, sino todo lo contrario. El mismo acto de fe surge del encuentro de la persona con Dios, de un encuentro individual. Quizás el problema está en que estamos usando las mismas palabras, pero con distintos significados. Por otra parte es evidente que los actos en el mercado deben estar sometidos a principios morales, como cualquier otro acto humano. El problema está en quién lo somete a estos principios, ¿la persona o la colectividad?
8-23-2009 @ 18:55
citando a Elentir:
“Con un conocimiento estupendo de las fuentes y con una lógica contundente, usted analiza la esencia del liberalismo a partir de sus fundamentos, mostrando que en la esencia del liberalismo se encuentra el enraizamiento en la imagen cristiana de Dios: su relación con Dios, de quien el hombre es imagen y de quien hemos recibido el don de la libertad.†(Carta de Benedicto XVI al senador liberal italiano Marcello Pera, 4-9-2008).
8-23-2009 @ 21:46
La reflexión de Elentir me parece clara y sencilla, lejos de los prejuicios y fobias antiliberales del blogger.
Para la inmensa mayorÃa, el liberalismo es un sentimiento de respeto a la libertad del ser creado por Dios frente a la aspiración de control por parte de grupos enemigos de Dios y de lo creado por Él, y que está lejos de todas esas teorÃas que saca a colación el blogger cada vez que se enreda en el liberalismo. Y en nuestra simpleza tenemos perfectamente claro lo que entendemos por tal cosa, y sin embargo nos cuesta trabajo comprender el comportamiento un tanto esquizofrénico de los que les da el yuyu cada vez que se menciona esa palabra, máxime si tenemos en cuenta que ya no tienen la tarea de tumbar a ningún enemigo liberal infiltrado: vamos, eso pienso, ¿O, es que no se sienten tranquilos mientras esté vivito y coleando?.
Eso se llama fijación y seguro que tiene una terapia apropiada.
8-24-2009 @ 14:49
Me entero por los comentaristas de mi propio blog que el liberalismo está condenado en Mirari Vos, el Syllabus, la Quanta Cura, la Inmortale Dei, la Libertas, y la Quas Primas. Asà a bote pronto. Y obviamente, una carta del Papa no es un documento magisterial de la Iglesia.
Pretender una separación entre liberalismo polÃtico y liberalismo económico es sÃntoma de ignorancia o de malicia, o de ambos a la vez.
8-24-2009 @ 16:30
Hace unos dÃas escuché en Cope a Sarita Montiel dar cuenta de su extenso “curriculum amoroso”. Digo yo…, ¿este otro tipo de liberalismo sà que vale?
Si también se denunciaran estas cosas, aún discrepando, me parecerÃa sincero el empeño de D. Manuel Mª Bru, pero como no es asÃ, no me queda otra que pensar que este artÃculo es fruto de una rabieta más. ¿Qué o quién la ha propociado ahora? Lo ignoro.
8-24-2009 @ 22:24
En primer lugar mostrar mi repulsa por los tres últimos comentarios, que espero que el señor Bru borre cuanto antes.
En lo que respecta al post, veo señor Bru que ha cargado las pilas estas vacaciones, que ya estaba yo harto de tantas telarañas en el blog. Es el tema de siempre, pero ahora no vale el lamento cuando la culpa ha sido de la iglesia católica que lo ha fomentado durante años.
8-25-2009 @ 7:43
[…] es ideologÃa perversa porque fundamenta la polÃtica y la economÃa en el egoÃsmo humano.†(“La perversión liberalâ€, por Manuel MarÃa Bru, director de contenidos socio-religiosos de la COPE, hoy). ¿Acepta el Papa […]
8-26-2009 @ 12:23
A ver, que hay mucho católico de fin de semana, y de misa dominical (lo cual está bien pero “it’s not enough” últimamente).
¿Os suena Pio IX? Pues fue el primero en condenar abiertamente el Liberalismo. El blogger refresca una doctrina que tenemos bien dormidita en estos tiempos, pero que no deja de ser verdad. Ni Marxismo, ni Capitalismo, sino Justicia Social, es la via de la Iglesia.
A lo mejor molestarse en leer la Caritas en Veritate no está del todo mal, para todos aquellos que se creen la releche.
8-26-2009 @ 16:43
Se nota señor Bru, que es usted un gran socialista y nacionalista. Y se nota su resquemor por todos los liberales, muchos de ellos tanto o mas catolicos que usted, que defienden el liberalismo en los medios.
Un cordial saludo.
8-26-2009 @ 19:26
Bartolo tenÃa una flauta
con un agujero sólo
y a todos daba la lata
con la flauta de Bartolo
8-26-2009 @ 23:22
Padre Manrique:
Digo yo que si trasponemos un texto del siglo XIX al tiempo actual, asà “a lo bruto”, sin consideración alguna del contexto histórico, social y del pensamiento de la época, estamos cayendo en el mismo error de los que, desde el tiempo presente, cuestionan la figura del Beato PÃo Nono por el llamado Caso Mortara.
Asà pues, yo creo que en ese texto de Benedicto XVI, que tan certeramente ha sacado a colación elentir, está la pauta a seguir en nuestros tiempos con el liberalismo. Si el liberalismo se enraiza en Dios, ni muchos menos se le puede considerar perverso, como dice el blogger. Otra cosa es que un católico esté más pendiente o le conceda más importancia a lo que diga Jiménez Losantos o cualquier otro ideólogo, que a la Palabra de Dios. Pero eso tanto le puede suceder al “católico de misa dominical” como al que es de misa diaria. Y si se me apura, también le puede pasar a un sacerdote al estar más pendiente de intereses obscuros o poco confesables, que de las cosas de Dios.
Asà que no busquemos motivos absurdos de división, que bastante tenemos con los satánicos y cÃa, como para andar atizándonos entre nosotros.
8-28-2009 @ 12:11
Tan pendiente estoy de interese oscuros (sin b, sin b) que acabo de ver su comentario, Fandor, qué le vamos a hacer.
En fin, para limar asperezas le diré que me falta encontrar, al menos en España, a un “liberal” que todavÃa tenga cierto respeto de las cosas de Dios.
FJL no tiene ese “problema” al no ser creyente. D. César Vidal, además de ser doctÃsimo, tiene esa condición de creyente, aunque no le veo tan en el núcleo de un liberalismo cristiano.
En todo caso, comparto su preocupación: el avance de los satánicos (y no se imagina usted cuantas sectas) ya es bastante preocupante como para preocuparse por liberalismos. Le agradezco la buena fe.
8-28-2009 @ 15:50
Lo de “intereses oscuros” lo decÃa en general, no por nadie en concreto. Que bien pueden ser estos intereses de muy diversa Ãndole.
Y le dejo el enlace al DRAE para que compruebe usted mismo que se puede escribir indistintamente de las dos maneras:
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=obscuro
8-30-2009 @ 2:14
Parece que para algunos vale más una condena circunscripta a un “liberalismo” como la enunciada por PÃo IX que la palabra de Benedicto XVI. Tan Papa uno como otro. ¿O alguno cree que uno de ellos es un antipapa?
“Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”.
¿Jesús era liberal?
9-7-2009 @ 13:45
Fandor: es que los que transponéis términos decimonónicos “asà a lo bruto”, sin contrastar, sois vosotros, los que os autodenomináis “liberales”.
Si rescatáis el término decimonónico tal cual, no os extrañe que se recuerden las condenas decimonónicas.
Si pretendéis que vuestro liberalismo es diferente del del S. XIX, pues emplead otro término y no se os aplicarán las condenas perennes del Magisterio de la Iglesia.
Aleón: es bastante común la ignorancia en materia doctrinal y canónica por parte de los autodenominados “liberales” (si os los dáis de tan “católicos”, ¿cómo es que ignoráis lo más básico de la doctrina de la Iglesia, que es, a saber, que una EncÃclica o Carta Apostólica de un Papa es un documento *oficial* de la Iglesia, y expresa su Magisterio Ordinario, de obligado acatamiento.
Mientras que una carta privada de un Papa a un senador italiano no expresa en modo alguno la Doctrina de la Iglesia, y no obliga a ningún fiel, como no obliga a ningún fiel que el Papa diga: “Me gustan las cancamusas”.
¿Comprendes la diferencia?
9-7-2009 @ 15:48
Javier,
¿Dónde me he autodenominado yo liberal? Simplemente defiendo lo que me parece una opción legÃtima, siempre que se incardine en el amor a Dios y a los hombres, que es lo que viene a decir Benedicto XVI en el texto que cita elentir.
Aparte de que las acepciones de este tipo de términos varÃan o se enriquecen con el paso del tiempo. No creo que se encuentren las mismas definiciones de liberalismo (o socialismo, por ejemplo) en un diccionario del siglo XIX que en uno de ahora. Por eso mismo, me parece de sentido común que cuando se trae a colación a PÃo IX se haga con las oportunas adaptaciones. Que esas condenas son parte del Magisterio de la Iglesia, pero no son dogmas de fe. Y creo que algunos os las tomáis más como esto último. Craso error.